viernes, 1 de junio de 2007

INTRODUCCIÓN
Como podrán darse cuanta queridos lectores, la portada es algo llamativa y aunque parece hecha por un pequeñuelo de preescolar, deja un gran mensaje dentro de el, el cual espero que ustedes mismos descifren puesto que dicen que una imagen dice más de mil palabras.

Es casi obvio que el tema que elegí para este ejemplar es respecto a la basura y todo aquello que he encontrada importante o fundamental para informarte la situación que se está y ha sido manejado este tema, tomándolo en cuenta como un problema internacional, ya que todo país (por muy bajo que sea en cuanto al conocimiento del tema) se ha enfrentado con este problema durante todo el desarrollo que ha tenido que pasar, a través de la historia, sobre todo los países con gran progreso industrial.

Dentro de este ejemplar mostraré como es tomado el tema de la basura, sus soluciones, sus efectos, problemáticas y el tamaño del problema que tenemos y seguiremos teniendo hasta que e encuentre algo que hae con ella, de tam manera que e n lugar de verse como un problema se vería como un buena fuente de energía, o no sé, quien sabe que nos depare la ciencia para la solución de estos problemas





Educación Ambiental
La educación ambiental es una herramienta fundamental para incrementar el conocimiento, la participación y la responsabilidad ciudadana en la relación con su medio ambiente.Este tipo de educación permite a las personas reconocer valores y conceptos para crear habilidades y actitudes necesarias que le harán comprender y apreciar la relación natural y social entre el hombre y su medio ambiente circundante, al tiempo que le da posibilidades de crear normas y códigos de comportamiento para lograr el mejoramiento de la calidad ambiental.
La mayoría de los problemas ambientales en el mundo, siguen siendo los mismos que a fines de la década del 60 y principios del 70: la contaminación del agua y del aire, la deforestación, la desaparición de especies, entre otros; peor aún, en un mundo globalizado, estos problemas no sólo continúan, sino que se han agravado.
Afortunadamente, este hecho contrasta con la creciente preocupación y manifestación de la gente, que pugnan por una mayor regulación por parte de los gobiernos; que presiona para promulgar nuevas leyes y que ha motivado la creación de organismos específicos que atiendan las cuestiones ambientales.

BASURA

Las formas de vida características de nuestro tiempo, dan lugar a la producción y acumulación de basura. Gran cantidad de productos de uso diario, llega a nuestros hogares, escuelas o lugares de trabajo. Existe una gran variedad de estos productos entre los cuales podemos encontrar latas, empaques, envolturas, botellas, objetos de vidrio, etc. El incremento de la población y el consumo exagerado de objetos innecesarios desechados casi siempre en un periodo corto, acarrea la demanda cada vez mayor de bienes de consumo, muchos de los cuales se presentan envueltos en papel, plástico o cartón; a esto se suma la abundante propaganda y publicidad impresa en papel y repartida en la vía pública y que, casi siempre, es arrojada a la calle. El comercio, las escuelas y otras instituciones tiran diariamente enormes cantidades de papel.La proporción de los diferentes materiales varía pero en nuestros días siempre predominan el papel y los plásticos. De estos últimos se calcula que sólo en el D.F., se desechan más de 15 mil toneladas diarias. Existen varias ideas de lo que significa el concepto de basura, pero la mayoría de ellas coinciden en que se trata de todos los desechos mezclados que se producen como consecuencia de las actividades humanas, ya sean domésticas, industriales, comerciales o de servicios. También consideramos como basura los objetos de los que nos deshacemos porque dejaron de prestarnos utilidad, tales como: grabadoras, cámaras fotográficas, licuadoras, y mucho más que, de hecho no son basura, porque podrían ser usados nuevamente, en forma total o parcial.
¿Que es reciclar?
Separar el papel, aluminio, plástico, vidrio y materia orgánica para ser reutilizado.
Ahorrar recursos.
Disminuir la contaminación.
Alargar la vida de los materiales aunque sea con diferentes usos.
Ahorrar energía.
Evitar la deforestación
reducir el 80% del espacio que ocupan los desperdicios al convertirse en basura.
Ayudar a que sea más fácil la recolección de basura.
Tratar de no producir los 90 millones de toneladas de basura que cada uno de nosotros acumula en su vida y hereda a sus hijos.
Dar dos minutos diarios de tu tiempo para vivir en un mundo más limpio.
Problemas ecológicos producidos por la basura.Día a día, se aumenta la generación de desechos, ya sean gaseosos, sólidos o gaseosos. La contaminación de los suelos puede ser un proceso irreversible y además tiene la desventajosa propiedad de facilitar la introducción de tóxicos en la cadena alimenticia. El manejo de los desechos sólidos se resume a un ciclo que comienza con su generación y acumulación temporal, continuando con su recolección, transporte y transferencia y termina con la acumulación final de los mismos. Es a partir de esta acumulación cuando comienzan los verdaderos problemas ecológicos, ya que los basureros se convierten en focos permanentes de contaminación. Entre los fenómenos que causan los problemas ambientales está la mezcla de los residuos industriales con la basura en general. Se calcula que se producen más de 200 000 toneladas de residuos industriales por día, y que la mayor parte de los industriales, incluyendo a los dueños pequeños de talleres, los entregan a los servicios municipales de recolección, donde son mezclados sin ninguna precaución con la basura doméstica y son transportados a tiraderos a cielo abierto. Se considera peligroso a cualquier desecho que sea inflamable, corrosivo, reactivo, tóxico, radioactivo, infeccioso, fitotóxico, teratogénico o mutagénico. A comparación de los procesos naturales donde se producen sustancias químicas complejas donde el impacto es mínimo, los procesos son cíclicos y se llevan a cabo con ayuda de catalizadores muy eficientes; la industria, en cambio, gasta gran cantidad de energía y agua, sus procesos son lineales y producen muchos desechos. Los basureros causan problemas ambientales que afectan el suelo, el agua y el aire: la capa vegetal originaria de la zona desaparece, hay una erosión del suelo, contamina a la atmósfera con materiales inertes y microorganismos. Con el tiempo, alguna parte de ellos se irá descomponiendo y darán lugar a nuevos componentes químicos que provocarán la contaminación del medio, que provocarán el suelo pierda muchas de sus propiedades originales, como su friabilidad, textura, porosidad, permeabilidad, intercambio catiónico, concentración de macro y micronutrimentos. Problemas adicionales para la rehabilitación ecológica de estos lugares serán el que no se podrá dar una sucesión de microorganismos y de la vegetación, debido a la alta concentración de metales pesados, la presencia de biogás y la difícil degradación de los materiales acumulados. Hay varias formas de reducir el impacto que todos estos fenómenos tienen. Se deben implantar tecnologías limpias, análogas a las de los productos naturales, que permitan seguir produciendo los satisfactores necesarios para el hombre moderno, pero con un bajo costo ambiental. Deben optimizarse los procesos, y minimizarse los volúmenes generados de residuos, el reciclado, el reuso de los residuos y el intercambio de desechos entre fábricas. Es necesaria la transformación de los residuos a formas no peligrosas. La materia orgánica deberá ser composteada para su reintegración al ecosistema y además se deberán de tomar precauciones para la construcción del relleno, tales como la impermeabilización del suelo, y la captación del biogás y de los lixiviados. Es indudable que el mantenimiento de un ambiente que permita proporcionar a la población una calidad de vida digna y saludable tiene un costo elevado, pero el gasto que esto conlleva, siempre será menor que el costo de poner en peligro el medio y la salud de la población de la ciudad más poblada de la tierra.

Algunos materiales y sustancias químicas poseen propiedades corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas e inflamables que los hacen peligrosos para el ambiente y la salud de la población.Sin embargo, para que estos materiales y sustancias pueden llegar a ser un riesgo para el ambiente y la salud, no sólo depende de sus propiedades y de su potencia, es decir de su peligrosidad, sino también, y sobre todo, de la magnitud de la exposición; siendo esta última función la cantidad de las sustancias que entran en contacto con los posibles receptores, así como de la frecuencia y de la duración de dicha exposición. ¿Cuál es el objeto de la gestión ambiental de los materiales y sustancias químicas?Prevenir y reducir sus riesgos para el ambiente y la salud, a todo lo largo de su ciclo de vida integral (producción / formulación, importación, almacenamiento, transporte, distribución / venta, utilización y disposición final), sin con ello crear barreras innecesarias a su comercio y aprovechamiento por la sociedad.¿Cómo se pueden prevenir y reducir sus riesgos para el ambiente y la salud? A través del empleo de instrumentos de regulación directa (normas) que limitan su concentración en productos de consumo, en emisiones al aire, descargas al agua, en los residuos, en el ambiente laboral, en los distintos estratos ambientales (aire, agua, suelos, sedimentos) y que limitan la exposición humana y de los organismos acuáticos y terrestres; además de medios tales como: el empleo de instrumentos económicos, la capacitación y la internacionalización de códigos de conducta voluntarios.
¿Se han adoptado esquemas comunes de gestión a nivel Internacional?
Cuando los riesgos en el manejo de los materiales y sustancias peligrosos trascienden a un país y pueden tener efectos a nivel global, se ha convenido en adoptar esquemas de gestión comunes para hacer más efectiva la prevención y reducción de dichos riesgos.

La industria del turismo ecológico, una de las más prometedoras a nivel mundial, proporciona un crecimiento que se ha multiplicado 25 veces en los últimos 50 años y se prevé que los 600 millones de paseantes que hubo en 1997 crecerán a mil millones en el año 2010, según investigaciones recabadas por el biólogo, Diego Cobo, dirigente del Movimiento Juvenil del Partido Verde Ecologista de México. De acuerdo a los últimos cálculos hasta ahora realizados, esta industria aporta en nuestro país alrededor de cinco por ciento del PIB. En 1997, 19.5 millones de visitantes provocaron una derrama económica de siete mil 593 millones de dólares. Si se adoptaran políticas y una legislación moderna en el sector turístico, este podría incluso, desplazar los ingresos que se generan por concepto de las ventas de petróleo en el país. El ecoturismo, según Cobo, es una industria surgida a partir de la problemática ambiental que enfrenta el mundo. "En México, debido a su atractivo arqueológico y a su biodiversidad se cuenta con sitios ideales que permiten el desarrollo ideal de este tipo de turismo. Para poder fomentarlo es también necesario prevenir el impacto negativo que las inversiones en la actividad ocasionarían en el medio ambiente en donde se desarrolle", señaló el líder juvenil. Experiencias de otros países demuestran que para el cuidado efectivo de los recursos ambientales aprovechados por el turismo ecológico, se debe de adoptar el principio de que quien impacte o contamine la región o zona ecoturística pague por ello. No sólo basta el conservar el lugar dentro de un balance ecológico en el que se hallo originalmente, sino además, tratar de disminuir el impacto que la presencia humana tiene en la región, la cual puede alterar ligera o gravemente el equilibrio de los ecosistemas. Aunque el ecoturismo en México apenas representa el cinco por ciento del turismo convencional, este tiene un potencial económico muy amplio y consecuencias altamente positivas para la vida silvestre. La falta de una visión a largo plazo de nuestro fomento turístico en el extranjero promocionado el atractivo de la biodiversidad del país, aunado a la falta de un sustento legal suficiente para la práctica de esta actividad, ha hecho que algunas naciones en el continente africano, así como Alaska y Costa Rica en América, estén a la vanguardia del ecoturismo y atraigan hacia sus destinos a mercados potenciales como el de los Estados Unidos, Canadá y Europa.

La basura como problema diarioLa basura es un gran problema de todos los días y un drama terrible para las grandes ciudades que ya no saben qué hacer con tantos desperdicios que son fuente de malos olores, de infecciones y enfermedades, de contaminación ambiental y de alimañas, además de constituir un problema de recolección y almacenamiento que cuesta mucho dinero.En los últimos años, la reutilización y procesamiento de la basura a nivel casero, se ha ido organizando de tal manera que llegará el día en que los desperdicios sean fuente de riqueza para las comunidades que los generan.


Productos reciclablesLa basura casera contiene muchos productos útiles para las industrias que reciclan plástico, papel, cartón, vidrio o metal. Algunos materiales fotográficos o electrónicos, contienen rastros de plata y oro; el plomo y el zinc se encuentran en pilas eléctricas; el cobre, en alambres y cables eléctricos; el hierro, en clavos y tornillos, el aluminio, en latas.La industria de los plásticos reutiliza muchos productos después de clasificados y de su limpieza. Los tritura, los vuelve a fundir y a dar nueva forma. La cuestión es lograr que todos esos productos no lleguen a confundirse con la basura, si no que se rescaten con anticipación.


Tipos de basuraSe pueden distinguir seis grupos de basura inorgánica producida en el hogar:
1 Papel, cartón, envases de leche, periódico.2 Metal y latas.3 Bolsas de tela plástica.4 Botellas y vidrio.5 Envases y botellas de plástico.6 Ropa vieja y trapos.
Al tirarse todo de manera desordenada, mezclándolo además con desperdicios orgánicos, la basura se vuelve sucia, mal oliente y peligrosa para la salud. Su destino son los tiraderos, en donde los deshechos inorgánicos pueden quedar enterrados sin descomponerse durante cientos de años. En algunos tiraderos, los productos inorgánicos son separados y clasificados para llevarse a las recicladoras industriales.




La BASURA y su UTILIZACIÓN
Los avances de la humanidad en los últimos años son impactantes: mientras que hace un milenio las personas se alejaban algunos cientos de kilómetros de su lugar de nacimiento, ahora casi no existen lugares inexplorados, por remotos que sean. Se han explorado extensos desiertos, alcanzado las cumbres más altas, descendido a las profundidades de los océanos y aun visitado la Luna. Y en todos esos lugares el hombre ha dejado su huella y también... basura.
Encontramos basura en excavaciones arqueológicas, en las ciudades actuales, en los bosques y montañas y nuestro país no es la excepción, ya que diariamente contribuimos a la corriente mundial de basura con 82,000 toneladas, de las cuales 25,600 no son recolectadas. Es la basura que encontramos en calles, selvas, ríos y playas.
De la basura recolectada, la mayoría se deposita en tiraderos tradicionales a cielo abierto convirtiéndose así en un foco de infección con fauna nociva asociada, además de generar contaminación en aire, suelo y agua.
Aunque las autoridades ambientales regulan la disposición técnica para el tratamiento de los desechos municipales, pocos son los municipios que pueden sufragar los costos de un relleno sanitario que cumpla con todas las normas de seguridad. Éste es el punto donde la participación ciudadana se torna decisiva, ya que es precisamente la sociedad civil la que tiene la solución en sus manos. Este artículo busca brindar a los amables lectores de la revista Natura soluciones prácticas para resolver el grave problema de la basura.
¿Qué hacemos con la basura?
En nuestros días, los avances de la humanidad son impactantes. Se han explorado extensos desiertos, alcanzado las cumbres más altas, descendido a las profundidades de los océanos y, por si fuera poco, hemos visitado la Luna. Desgraciadamente en todos esos lugares el ser humano ha dejado también su huella... la basura. Podemos encontrar basura en excavaciones arqueológicas, en las actuales ciudades, en los bosques y montañas de nuestro país. Diariamente contribuimos a la producción mundial de basura con poco más de 90,000 toneladas, de las cuales, casi 26,000 no son recolectadas (distribuida en calles, selvas, ríos y playas).

La mayoría de la basura recolectada se deposita en tiraderos tradicionales a cielo abierto convirtiéndolos en un foco de infección con fauna nociva asociada (ratas, cucarachas, moscas y mosquitos), además de generar contaminación en aire, suelo, subsuelo y agua. Esta situación implica efectos ambientales importantes, particularmente si el terreno en
que se encuentra es permeable a los acuíferos o si la basura se quema. Algunos de sus efectos evidentes son la contaminación del aire con bacterias, gases y partículas si la basura no se quema, y con sustancias altamente tóxicas —de las más tóxicas y cancerígenas que existen— si ésta se quema, así como la contaminación del suelo y la de los acuíferos.
Se ha determinado que más de la mitad de la basura es orgánica, esto es, desperdicios agrícolas y de comida, provenientes de hogares, parques y jardines, o bien, de industrias "alimenticias"; así que una reducción en la producción de estos desechos tendrá una repercusión importante en el balance total. Para disminuir el volumen de basura orgánica que producimos existen varios métodos.
Uno de ellos es el de producir composta, que es el procedimiento mediante el cual los desechos orgánicos frescos se convierten en materia orgánica estabilizada gracias a la acción de microorganismos que digieren la basura orgánica en un ambiente óptimo, lo cual reduce el volumen y peso de la misma, para evitar que se convierta en foco de infección.
La composta se produce dentro de cajones de madera de 1 m2 o tambores de lámina de 200 litros, perforados en su fondo y tapa; y protegiendo las ventilaciones con malla de mosquitero para evitar la entrada de fauna nociva. La basura se coloca en capas; tanto las de basura como las de ramas y hojas deben tener 5 cm de grosor y deben alternarse a fin de permitir la libre circulación del aire.
El manejo seguro supone evitar que se mezclen residuos peligrosos (industriales, hospitalarios, radiactivos) con los residuos municipales; tener un manejo cuidadoso en la recolección y traslado; y confinar en un depósito con previsiones para evitar la infiltración de contaminantes al subsuelo, evitar la intromisión del agua y tener control del metano generado. Típicamente, esto se logra en un "relleno sanitario".
Sin embargo, aunque las autoridades ambientales regulan la disposición técnica para el tratamiento de los desechos municipales, pocos son los municipios que pueden sufragar los costos de un relleno sanitario que cumpla con todas las normas de seguridad.
Éste es el punto donde la participación ciudadana se torna decisiva, ya que es precisamente la sociedad civil la que tiene la solución en sus manos. Por otra parte, los municipios pueden generar biogás a partir de los desechos orgánicos, y así generar la electricidad para los servicios públicos que ellos ofrecen. Un manejo ecológico supondría muchas otras cosas; por ejemplo, el uso de energía limpia y sostenible en nuestros procesos productivos industrializados (lo cual no existe en México), evitar la producción de sustancias tóxicas contaminantes que después no podemos controlar (sobre lo cual no hay control en nuestro país), así como aprovechar los insumos naturales en forma sostenible (lo cual no es una práctica establecida en México).
La mayor parte de las veces no sabemos si estamos aprovechando en forma sostenible o sabemos que nuestra práctica no lo es. Aún así, en lo inmediato, tenemos que luchar por mantener nuestro entorno lo menos contaminado posible. El manejo apropiado de los residuos sólidos es una de esas luchas. Pero tenemos que ir a lo esencial para finalmente lograr un verdadero manejo ecológico de la basura en nuestro país.